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La contraseña de Google, solo para Google

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Son cada vez más los servicios y aplicaciones de terceros que, o bien se ponen como capa intermedia de los servicios de Google, o hacen uso de los datos de Google para permitir al usuario, por ejemplo, identificarse sin la necesidad de rellenar el formulario de registro de rigor. Esto último no suele representar peligro, pues -como también pasa con Facebook o Twitter- nunca se llega a compartir la contraseña de Google con ellos.

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En cuanto a los primeros, esos que se ponen como capa intermedia de los servicios de Google, hablamos de aplicaciones de mensajería instantánea, de correo electrónico o de lo que sea -en el PC o el móvil-, pero que piden la contraseña para funcionar… Esos tienen más peligro. Porque, evidentemente, necesitan datos tales como el nombre de usuario -dirección de Gmail por lo normal- y una contraseña, pero no tiene por qué ser la contraseña principal que utilizas para iniciar sesión en Google.

¿Por qué? Porque no te puedes debes fiar de nadie, y, dependiendo del uso que hagas de los servicios de Google, no te será muy difícil imaginar lo que supondría perder el acceso a toda tu información porque te han robado la contraseña. Además, Google se toma muy en serio la seguridad y provee de vías para que no tengas que compartir tu contraseña con nadie.

En primer lugar, cada vez más aplicaciones y/o servicios de terceros hacen uso de Oauth para conectarse con tu cuenta de Google, de manera que tan solo es necesario que les des permiso. Si no lo has hecho ya, puedes probarlo identificándote en servicios en lo que nos tengas una cuenta creada (sugerencia: Grooveshark o Springpad).

Pero, ¿y si la aplicación en cuestión solicita una contraseña? Para solucionar esa laguna Google introdujo las contraseñas específicas de aplicaciones. En resumen, en lugar de ponerle al programa de turno tu nombre de usuario y contraseña de Google, poner únicamente lo primero y para lo segundo crear una contraseña específica para esa aplicación, que, como en el anterior caso de los permisos, puedes eliminar cuando lo consideres.

Puedes acceder a la gestión de estas características a través de la configuración de tu cuenta de Google, no tiene pérdida. Eso sí, podrás crear contraseñas específicas de aplicaciones solo si utilizas la verificación en dos pasos. Y, de verdad, no hay excusa para no hacerlo.

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